Justin Trudeau defiende sus tratados comerciales



Es usual que a fin de año se hagan balances sobre el desempeño del gobierno. Esto, por supuesto, se ha hecho en relación con el Primer Ministro Justin Trudeau; con mayor justificación teniendo en cuenta que las próximas elecciones están a menos de un año y que sus decisiones políticas han dejado pensando a una gran parte de la población, principalmente aquellas que están relacionadas con la economía.

Dentro de las preguntas que Justin Trudeau ha tenido que responder en entrevistas recientes están aquellas referentes a los aranceles impuestos por Estados Unidos en relación con el tratado de libre comercio, NAFTA. Esto conlleva inevitablemente a preguntar sobre la relación del Primer Ministro con Donald Trump y la manera en qué ha lidiado con ello.

En una entrevista reciente realizada por Rosemary Barton, en CBC News, ha tenido que responder a estos cuestionamientos, defendiendo sus decisiones comerciales y la manera en que ha abordado las políticas con Estados Unidos. Una de las cosas que más preocupa a la población son los aranceles impuestos por el vecino país, pues lastiman la economía canadiense a pesar de que existe un tratado comercial que justifica su eliminación. Entonces, la gran pregunta es, ¿por qué se firmó un acuerdo comercial a pesar de tener estos aranceles?

La respuesta del Primer Ministro es clara: “Bueno, creo, primero que todo, que era esencial asegurarnos de acceder a nuestro socio comercial más importante para las empresas, para los trabajadores, para la economía canadiense… Muchos empresarios e inversionistas están felices de que hayamos establecido la cuestión de NAFTA”. 

A pesar de haber firmado el tratado comercial con Estados Unidos, Justin Trudeau ha dejado claro lo que representa económicamente para Canadá y su descontento con los aranceles. En una entrevista con Poppy Harlow, de CNN, lo manifestó con claridad, enfatizando su interés de negociar un moderno y nuevo NAFTA.

No se debe olvidar que, a principios del año, el presidente estadounidense impuso nuevos aranceles a las importaciones en aluminio y acero que entren desde cualquier parte del mundo, incluidos sus socios comerciales más cercanos, Canadá y México. Además, amenazó con imponer nuevos aranceles a otros productos.

El Primer Ministro espera poder renegociar estos aspectos en la siguiente reunión del G7 en junio, que se llevará a cabo en Seúl. Según ha dicho, discutirá los aranceles de acero con el presidente Donald Trump, quien ha removido temporalmente estos aranceles. Las preguntas que surgen a continuación son, ¿qué pasará si no se logra un acuerdo que beneficie realmente a Canadá? ¿Hasta donde estará dispuesto a llegar el Primer Ministro para conseguir lo mejor para los canadienses y proteger la economía del país? No tendremos respuestas claras a estas preguntas hasta el año siguiente. Pero, sin importar cuáles sean, definirán los resultados de las próximas elecciones. El electorado, entre ellos empresarios e inversionistas, estará pendiente de lo que ocurra en las relaciones con Estados Unidos, los aranceles y el NAFTA, y tomará esto en cuenta a la hora de elegir su futuro.


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