Canadá-China: una desagradable crisis diplomática sin solución a la vista

El conflicto diplomático entre Canadá y China no tiene visos de acabar pronto, con el cruce de acusaciones entre Ottawa y Pekín, mientras Estados Unidos tiene que presentar todavía la petición formal de extradición de la china Meng Wanzhou, cuyo arresto ha provocado una grave crisis diplomática. Se espera que en los próximos días EEUU presente la documentación necesaria para iniciar formalmente la petición de extradición de Meng, detenida en Canadá, ya que tiene para hacerlo hasta el 30 de enero. Si EEUU deja pasar esa fecha, los tribunales canadienses con toda probabilidad levantarán las restricciones impuestas a Meng, por lo que la ciudadana china podría abandonar Canadá.

Una vez que las autoridades estadounidenses presenten la documentación necesaria, el ministro de Justicia de Canadá, David Lametti, tiene 30 días para decidir si permite que el caso proceda en los tribunales canadienses, que serán los que decidirán entonces si Meng debe ser extraditada. El límite del 30 de enero coincide con las fechas de la próxima ronda de negociaciones comerciales entre EEUU y China. Y es que las delegaciones encabezadas por el viceprimer ministro chino, Liu He, y el representante comercial de EEUU, Robert Lighthizer, tienen previsto reunirse en Washington los próximos 30 y 31 de enero.

Meng, de 46 años de edad, fue arrestada el 1 de diciembre de 2018 por la Policía canadiense cuando hizo escala en Vancouver de camino hacia México, a petición de las autoridades estadounidenses, que quieren su extradición por un supuesto fraude para violar las sanciones impuestas por Washington a Irán. Tras su comparecencia ante un juez canadiense, Meng fue puesta en libertad bajo fianza de 10 millones de dólares canadienses con la obligación de permanecer en una de las dos mansiones que tiene en Vancouver hasta su próxima comparecencia judicial, el próximo 6 de febrero.

Inmediatamente tras el arresto de Meng, hija del fundador y directora financiera de Huawei, uno de los principales fabricantes de equipos de telecomunicaciones del mundo, China detuvo a dos canadienses, Michael Kovrig, un diplomático en excedencia, y Michael Spavor, un empresario vinculado a Corea del Norte. La Justicia china también condenó a muerte a un canadiense, Robert Lloyd Schellenberg, por tráfico de drogas. Schellenberg había sido sentenciado inicialmente a 15 años de prisión, pero la Fiscalía china recurrió y un tribunal decidió el 14 de enero aumentar su castigo a la pena capital.


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